El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago. Puede causar agruras, regurgitación, tos, ronquera, dolor y alteraciones en la mucosa.
Síntomas que merecen evaluación
- Agruras o regurgitación varias veces por semana.
- Dolor o ardor que empeora al acostarse.
- Tos nocturna, carraspera o ronquera persistente.
- Dificultad o dolor al tragar.
- Anemia, pérdida de peso no explicada o vómito recurrente.
- Síntomas que continúan a pesar del tratamiento.
¿Qué relación tiene la hernia hiatal?
La hernia hiatal ocurre cuando una parte del estómago asciende a través del diafragma. Puede favorecer el reflujo, aunque su tamaño y los síntomas no siempre avanzan juntos.
Estudios que pueden solicitarse
La historia y la respuesta a tratamiento orientan. Cuando hay síntomas persistentes, datos de alarma o se considera cirugía, pueden indicarse endoscopia, medición de pH, manometría esofágica o estudios de imagen.
¿Cuándo se considera cirugía?
Puede valorarse cuando existe reflujo bien documentado con síntomas importantes, complicaciones, hernia hiatal relevante o necesidad de una alternativa al tratamiento médico. No todos los pacientes con reflujo necesitan operación.
¿Qué busca la reparación?
La operación devuelve el estómago al abdomen, corrige el defecto del diafragma y crea un mecanismo que reduce el reflujo. La técnica se adapta a anatomía, estudios y función esofágica.
Fuentes médicas para pacientes
El contenido se apoya en información para pacientes de instituciones médicas reconocidas y no sustituye una consulta.