Una hernia aparece cuando tejido o una parte del intestino empuja a través de una zona débil de la pared abdominal. No se corrige con ejercicio, fajas o medicamentos.
Tipos de hernia que se valoran
- Inguinal: aparece en la ingle y puede extenderse hacia el escroto.
- Umbilical: se presenta alrededor del ombligo.
- Ventral o epigástrica: surge en otros puntos de la pared abdominal.
- Incisional: aparece en una cicatriz de cirugía previa.
- Recurrente: vuelve después de una reparación anterior.
¿Cuándo conviene operarla?
Se consideran síntomas, tamaño, crecimiento, actividad, contenido de la hernia y riesgo de atrapamiento. Algunas hernias pequeñas y sin síntomas pueden vigilarse; otras conviene repararlas de forma programada antes de que se compliquen.
¿Cirugía abierta o laparoscópica?
La decisión depende del tipo de hernia, si es de uno o ambos lados, cirugías previas, tamaño del defecto, obesidad, recurrencia y experiencia quirúrgica. No hay un abordaje único para todos.
¿Siempre se usa malla?
La malla refuerza la reparación y reduce recurrencia en muchas hernias adultas. El tipo, tamaño y colocación se eligen según el defecto y el riesgo. Existen situaciones en las que puede considerarse otra estrategia.
Recuperación y regreso al ejercicio
Caminar suele recomendarse pronto. El regreso al gimnasio, cargar peso y el trabajo físico depende de la reparación y la evolución; se define en seguimiento, no con una fecha genérica.
Fuentes médicas para pacientes
El contenido se apoya en información para pacientes de instituciones médicas reconocidas y no sustituye una consulta.